Señales sobre el lienzo del reloj galáctico
Señales sobre el lienzo del reloj galáctico
Alex Mariscal
En el espacio grisáceo de Xielo, el hogar de Gramo Dance, PRISMA—Festival de Danza contemporánea de Panamá, la noche de hoy sábado 11 de octubre, se presentó la pieza dancística, Raum Zeit, del alemán Tobias Piero Dohm.
Cuando uno entra al espacio, una multitud de esferas blancas de diferentes tamaños parece flotar en el cubo grisáceo del espacio de Xielo, y otras reposan sobre el piso.
A esa atmósfera visual se suma un compás de una sonoridad digital que se repite indefinidamente. Son cuatro sonidos, cuyo énfasis reposa en el primer tiempo.
Este sonido simplificado, junto a la imagen de las esferas llenas de arena que el ejecutante hace mover, causa la sensación de un reloj de múltiples esferas pendulares. Luego, esta sensación cósmica, sumada al tempo ralentizado del ejecutante alemán, Tobias Piero Dohm, inicia la dinámica de su pieza, Raum Zeit, en la que el movimiento es casi en cámara lenta, es decir, como el ritmo expandido o contraído de una película, en la que el mundo pasa en un minuto o un minuto se extiende, contendiendo todo el universo, nos detona un viaje a las galaxias.
Adicionalmente, el espacio, que es de color cemento y además rústico, la luz fría, el linóleo negro, y las esferas blancas llenas de arena que al ser dinamizadas por el ejecutante, dibujan sobre el piso círculos y elipses, enfatizan: una dimensión temporal indefinida, la percepción de lo denso que puede ser el tiempo, y me hace pensar en el origen, esa probable explosión de las estrellas; el nacimiento de las galaxias.
Desde otra perspectiva, en esa atmósfera dancística, el ejecutante es solo un individuo que se divierte con unas esferas blancas llenas de arena que parecen multiplicarse como una constelación. Como cuerpo pétreo, se goza al rodar sobre las partículas de arena o con esferas llenas de arena sobre su cuerpo.
¿Qué puede leerse más allá de la acción concreta del gozo de un malabarista con esas esferas de arena bajo el firmamento? ¿Qué me transmite este concreto y, a la vez, complejo acto performático? Dinámica en la que el ejecutante no tiene muestra pretensión alguna de ser un virtuoso malabarista;
sino solo un sencillo ser humano que lúdicamente se goza en el puro acto de malabarear.
sino solo un sencillo ser humano que lúdicamente se goza en el puro acto de malabarear.
Es decir, a lo mejor está consciente de que es solo un grano que rueda en la inmensidad de las constelaciones. O tal vez él, piedra pulverizada.
Frente a la inmensidad del tiempo expandido del Big Bang, ¿no se concibe el hombre como partícula de tiempo?
Pero podría ser alguien que solo quiere mandar señales con sus trazos sobre la arena, con las formas de las sombras en las paredes del Xielo. Quizás, simplemente, sea un individuo que disfruta dejando que las esferas roten indefinidamente, que las luces, en contrapicado, reflejen sombras en ese hoyo infinito en forma de galaxias.
Es decir, ¿acaso no es el hombre, solo una partícula de piedra que viene del centro del planeta? ¿Piedra rodante, piedra desintegrada, partícula inmanente del universo?

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